Renovarse o morir, es lo que se dice. A mi no me gusta quedarme atrás en el tiempo, pero tanpoco me gusta cambiar nada por puro capricho y mucho menos por dar una imagen más bonita, aunque igual de positiva y práctica. Más que la presencia, me gusta el contenido de las cosas. No estoy aquí para que se admire el diseño de mi blog, estoy para darle contenido dentro mis posibilidades. Aprovechar el soporte que me brinda el blog para publicar mis pequeñas cosas. Las fotos de años de trabajo. Los recuerdos de las personas que vivieron en mi mismo tiempo. Escribir inquietudes, deseos y sueños. Llorarle al ordenador cuando decae el ánimo y todo se ve negro. Y todo ello en un estilo sin tapujo, de puro sincero. Porque sé que mi estilo escribiendo no es muy académico, pero, o escribo como sé, o no digo nada por observar escrupulosamente reglas gramaticales. No me avergüenzo de nada, y estoy contento con lo que hago, y mi disgusto viene cuando ni siquiera intento la aventura.
Soy como soy, y así me presenté y así me habéis conocido. Alguna vez dije que tengo grandes dificultades para escribir. Después del tiempo pasado es lógico que mis problemas hayan aumentado, y seguirán aumentando hasta que un día toquen techo.
Mi blog sigue siendo el mismo desde que empecé. No ha cambiado casi nada, sólo, naturalmente, las entradas, que procuro que no se repitan, aunque con esto estoy teniendo un problema referido a las fotos. Empecé mal al no ir señalándolas como publicadas, y ahora corro el peligro de repetir alguna. Imposible recordar cada una de las que se han publicado. Si se repite alguna, lo que sí es seguro que nunca irá con el mismo texto, pero eso si, con los datos que les correspondan.
Creo que he elegido el mejor sitio para que la gente enriquezcan sus recuerdos con las fotos que los contiene, y que les llegan a sus casas sin coste ni intermediarios: de mis manos a sus ordenadores.
Quizás hubiera sido bueno que medios informativos de la zona y servicios municipales le hubieran prestado más atención al blog, dando cuenta de su existencia, y así se hubieran beneficiado de su contenido gráfico más personas de Don Benito. Al fin y al cabo es un servicio gratuito a los ciudadanos. Esto no es un reproche, ni una queja, porque, repito, estoy muy contento. Este espacio se ha abierto camino sólo con el boca a boca de la gente. Y gracias al apoyo popular, en un año se han superado las 120. 000 visitas. Y son las muchas gracias que doy a mis visitantes y comentaristas, que son los que me animan con cifras tan importantes. Cifras que bien merecen un respeto. Y aunque yo no gane nada, no me cansaré de repetir, que estoy muy satisfecho. Y muy feliz si la gente lo es visitando CACHOS DE VIDA.
Me gusta hacer de cuando en cuando una valoración de la marcha del blog, y recordar mis dificultades. En el fondo, con el íntimo deseo que seáis comprensivos con mis fallos.