TODOS SOÑAMOS CON LOS ENCHUFES
En las administraciones públicas los que mandan son los políticos, que para eso han ganado unas elecciones, y si no las han ganado, han hecho pacto con el contrario, y así han llegado a ser cargos públicos. Condición que además de los beneficios dinerarios, les permite montar un chiringuito de enchufes, con mucha demanda y una clientela asegurada. Los afortunados y agraciados son los parientes más cercanos, más lejanos o menos conocidos. Y si queda algo, para los amigos, o para pagar los favores recibidos. Si la cosa próspera también pueden montar sucursales de tráfico de influencia, y eso si que es montar el negocio a lo grande.
Me gustaría saber si los políticos importantes tienen sus parientes más allegados en las listas del paro. Claro que habrá excepciones, pero, seguro, seguro que no es la regla.
Parece ser que lo más acertado es que los cargos de confianza lo ocupen los parientes, así todos los beneficios y los secretos quedan en familia
No sé porqué los españoles miramos con tanta desconfianza a los políticos, si no fuese, por ellos en cuestiones de empleo, habría muchísimos más parados. Aunque bien pensado, el empleo sería más equitativo, porque ahora, tal y como están las cosas, a quien no tiene padrino, no le llega ni siquiera una chispa de corriente del enchufe.