domingo, 2 de octubre de 2011

PARA LOS POLITICOS NO HAY CRISIS

Se ve que yo soy un ingenuo. Creía que la clase política trabaja por el país, pero, al fin me he convencido que trabajan sólo por sus intereses. He llegado a ese firme convencimiento, leyendo cosas de la vida de esos depredadores públicos. Se reparten el país, como si se tratara de un botín de guerra. Viven como Dios y no se privan de nada. Grandes sueldos, todas las comodidades inventadas y todos los privilegios soñados. Antes yo tenía un regular concepto de esa casta, y hasta me sentía en deuda con ellos, porque creía que se sacrificaban por nosotros. Ahora veo que la política es un negocio como otro cualquiera. Trabajan en una empresa que por mucha crisis que tenga, para sus socios y arrimados siempre hay beneficios. Se hacen recortes sí, pero para los que trabajan, no para los que mandan.
Y con la que esta cayendo todavía presumen de ser buenos administradores. Entre todos nos han llevado a la ruina. Sí, es cierto que tenemos un país muy adelantado y muy bonito, del que también pueden disfrutar los pobres. El inconveniente es que para ello, puede que sea a costa de prestaciones sociales. Nuestros dirigentes pensaron que es mejor dar buena imagen que preocuparse de no llevar a la ruina a la gente que ni son ricos ni están en política. Que son los que al final van a pagar el pato. Y lo digo por el auge de los recortes en algunas comunidades. Cuando la generalidad de los que mandan no renuncian ni a un céntimo de sus haberes, complementos y otras prebendas. Nunca han sabido gastar el dinero ¿O es que cuando es ajeno el dinero, basta con saber derrocharlo?

¡Y son tantos los que viven del dinero del contribuyente! Gobierno, Comunidades Autónomas; ocho mil y pico de Ayuntamientos con sus respectivos alcaldes y sesenta y tantos mil concejales; sindicalistas y liberados; millones de funcionarios, eurodiputados y parientes…Y la cantidad de cacharros que movilizan. Y los menús y hasta el agua embotellada que beben. Y aquí se paga todo, y si no se paga, pues se debe. Hasta hacer deudas gordas, que las pequeñas son cosas de pobres. Podría seguir con la relación de gastos, pero no vale la pena. Todo lo que yo pueda decir ya se sabe.

Me pregunto: ¿dormirán bien los políticos si en algún momento piensan en la crisis, en el paro, en los pobres…, en los problemas de la gente? No es de extrañar que sólo piensen en sus inversiones, cuando se subieron la última vez el sueldo, en que puesto van en las listas electorales y en las tropelías de partido.