Sin aportar nada nuevo y sin
decir nada que no haya dicho ya, me gustaría recordar que sigo en el blog con
la misma ilusión del año 2009, fecha en que me embarqué en esta aventura. Algo
más limitado por salud, vejez y memoria, pero haciendo esfuerzos por mantenerme
en la misma línea. Si lo estoy consiguiendo o no lo estoy consiguiendo, sólo
vosotros, queridos seguidores, podréis apreciarlo. Algunas cosas he tenido que
reducirlas, como es las entradas escritas, debido a mi dificultad para manejar
el teclado del ordenador. Sin embargo, procuro suplirlo con más entradas de
fotos, que aunque parece más bien un servicio a la gente de Don Benito, deseo
que todos encontréis en las imágenes algún motivo para disfrutar de ellas.
Estoy seguro que será así, y si no lo es del todo, os ruego seáis
condescendientes conmigo.
Directamente he vivido cada uno
de los momentos que se reflejan en las fotos que publico en CACHOS DE VIDA.
Porque he estado en la escena y he compartido el espacio y la emoción con los
personajes protagonistas. Y es por esa autoría, por lo que cada
imagen es para mí tan importante y tan querida. Más allá de lo que se ve, está el recuerdo de historias, de acontecimientos alegres o tristes, de lucha y de
esperanza. Comparando el antes con el después, tenemos la certeza que hemos
vivido, y la vida y las cosas han ido cambiando con nosotros. Unas naciendo,
otras envejeciendo y otras desapareciendo. Pero siempre renovándose.
Si volviera a nacer, querría ser
fotógrafo de nuevo. Romántico mago que sueña con atrapar el tiempo y
convertirlo en imágenes fotográfica para la historia. Historia en blanco y
negro, que es el color de los recuerdos y de la nostalgia, y del papel
amarillento que lo soporta
Cuando deje de publicar fotos, no
será porque se me han acabado, será porque se me ha agotado la memoria. Con los
años los detalles, hasta de los grandes acontecimientos, se olvidan. Y una
imagen no vale nada sin datos que expliquen a que corresponde o cuando se
hizo…Ese pequeño texto de presentación y acompañamiento, aún sin ser muy
preciso, es necesario ¿Qué valor tiene un documento sin fecha ni motivo? Aunque
en el caso de mis fotos, por el tiempo transcurrido, los datos han de ser
aproximados.
Jamás he publicado, ni publicaré,
nada que no sea mío. Ni siquiera recurro a archivos escritos. A lo más que
llego es a preguntar, alguna vez, para confirmar lo que ya sé, nunca para saber
nada que no haya vivido. Y si a pesar de la confirmación, tengo alguna duda,
desisto de publicar la foto.
Siempre lo he dicho, mis fotos
son mejorables, no tienen calidad artística, ni una técnica
especial. Y es que yo me he dedicado a fotografiar lo más sencillo y simple de
la vida, y sólo esos cachitos de vida y de tiempos es lo que puedo publicar
hoy.
La verdad que no deseo ni aspiro
a nada. Sin embargo, por propia voluntad no abandonaré esta tarea que me he
impuesto. Estoy contento por hacer lo que hago. Y lo más importante, soy libre
y tengo el cariño y el respeto de la gente, de las personas que me siguen y de las
personas que me comentan ¡Qué mayor honor que ese! ¡Qué mayor orgullo que el de
tener muchos amigos!
Al final, me quedarán cosas
pendientes. Siempre quedan. Pero no podrá decirse que no lo he intentado. He
escrito historias sin ser un genio, he hecho y publicado fotos sin ser un
artista, manejo el ordenador aunque soy muy viejo y me pierdo en las nuevas
tecnologías, he sometido la discapacidad física a mí voluntad…Y no es que sea
suficiente para sentirse orgulloso. Y sin embargo, estoy en el buen camino
para, al menos, no pensar que mi esfuerzo en solitario ha sido un fracaso.
