domingo, 3 de marzo de 2013

PALABRAS PARA DISIMULAR PROBLEMAS


 Nuestros gobernantes han encontrado la forma más cómoda de arreglar situaciones difíciles, y es cambiándole el nombre a lo que les molesta. Así creen que lo malo pasa desapercibido si se esconde la situación real entre palabras nuevas y raras. Mientras más raras, más seguras. Ahora nos enteramos que en este país no se usaba bien la palabra rescate, referida a dinero; tampoco parece que sea correcto decir desahucio, referido a vivienda; pero sí se puede decir indemnización en diferido por despido, cuando se refiere a trabajo.

 Se ve que los españoles no hacemos buen uso del idioma, y ya es hora que nos vayamos acostumbrando a asconder problemas cambiando palabras. Hay quien piensa que la llave de la felicidad es la ignorancia. Decir mucho para que no entendamos nada. Mientras más noticias nos dan, más desinformados estamos. Habremos de esforzarnos en aprender el lenguaje de los políticos. Aunque ni aún así, podremos evitar ser engañados.