Confieso
que a esta altura de tiempo y cosas publicadas, estoy hecho un lío. Ya no sé si
repito entradas escritas, fotos o sólo palabras. Pero aquí sigo. Un poco
empujado por la inercia y otro poco obligado por los restos de entusiasmo que
aún me quedan y, también, el desprestigio que supone para mí darme por vencido.
Sin embargo, y pese a la vejez y a mi progresiva enfermedad, sigo haciendo
planes, soñando y creyendo que todavía tengo algún futuro por delante.
Y
es que para ser feliz hay que estar algo loco, y acostarse cada noche con
alguna ilusión y levantarse con un proyecto que te permita sentirte vivo cada
día. Y mi proyecto es procurar que mi presencia aquí dure todavía algún tiempo.
Pero tengo miedo a perder el control en las entradas de CACHOS DE VIDA. No
tengo archivos de las cosas publicadas, y ya se me hace imposible recordarlas
todas. Confío, sin embargo, que no se produzcan muchas repeticiones.
Para
mí eso sería preocupante, porque vosotros, amigos, seguidores y visitante,
tenéis toda mi consideración y respeto y merecéis que mi blog sea trabajo para
mí y no mero pasatiempo. Y me gustaría ser consciente de cuando debo retirarme,
acertar con el momento justo antes de empezar a decir demasiadas tonterías.
Tengo
prisas, y miedo por la velocidad del paso del tiempo. Muchas cosas empezadas y
poco tiempo para acabarlas.