Si
un empresario explica las razones de un despido, no sabes si esta descargando
su conciencia o burlándose de la victima y de su familia. Habla de dificultades
en la empresa, de préstamos bancarios, de costes de producción, impuestos y
poco consumo. Y debido a tales problemas, despiden, cambiando, a trabajadores
normales y con derechos, por otros baratos, subvencionados y menos exigentes.
Con las nuevas leyes laborales son los trabajadores los que han de sufrir el
mal funcionamiento de las empresas. Injusto, pero cierto eso que parece un
pacto de empresarios y Gobierno.
Muchos
empresarios creyeron que despidiendo trabajadores se reducirían los costes de
producción y ganarían más dinero, y no cayeron en la cuenta que un trabajador
parado gasta menos que un trabajador ocupado, y que un negocio puede entrar en
crisis porque cae el consumo. Y el Gobierno tuvo otra genial ocurrencia, creer
que aumentarían los ingresos subiendo los impuestos, tampoco cayeron en la
cuenta que con el aumento del paro y la subida de impuestos bajaría el consumo.
Solución:
mejor que no piensen ni digan nada, porque van a seguir pensado que de las dos
España, en la más pobre solo hay tontos. Los listos están en la nómina de
quienes han hundido el país en la miseria, y llevándose el dinero a paraísos
fiscales.