viernes, 23 de octubre de 2009

BOCA DE MUJER

Una de las cosas que más me fascina en una mujer, es la boca.
El movimiento de los labios cuando habla, cuando ríe o cuando se enfada.
Ejercen un extraño poder sobre mí, y como si estuviera hipnotizado y en trance, me es imposible apartar la vista de las líneas que dibujan el movimiento.
No percibo sonidos, sueño.
Con la forma de una sonrisa, con el calor del aliento.
Y siento remordimientos, porque soy viejo para tener estos pensamientos.
Ridículo para un viejo sentirse poeta, ridículo para un poeta sentirse viejo.
¿Tiene sensibilidad la edad?
¿Es que el arte es patrimonio de los jóvenes?
¿Por qué una mirada cargada de años no puede ver unos bellos labios en una boca sugerente?
No temo que mi cuerpo envejezca, temo que envejezcan mis pensamientos.