Ya de por sí es complicado encontrar trabajo como para que pongan tantas condiciones.
Y, la verdad, que las hay. Eso que las empresas han dado en llamar con mucha elegancia el perfil del candidato. Ese perfil es muy raro que sea de bajito, gordo, feo, viejo, o mujer embarazada. Piden personas guapas, con buen tipo, jóvenes, y si son mujeres, que no den quebraderos de cabeza por ser hembra.
Las personas poco agraciadas no lo tienen fácil. Y si a eso añadimos algún defecto físico o discapacidad, o tienes buena recomendación o con suerte encuentras un trabajo para feos. De esos que no hay que depilarse, ni perfumarse ni echarse cremas, porque el bronceo será natural, del sol y del aire.
Y los jóvenes cada vez son menos dado a ese tipo de bronceo.
Casi todos aspiran a ser funcionarios o pensionistas. Esta es la forma más segura de ganarse la vida. La crisis antes la sufren las empresas privadas que las públicas. En esta no hay problemas de despidos, ni por bajo rendimiento ni aunque te pases la vida dado de baja por problemas depresivos. Tampoco conceden mucha importancia a la hermosura. Sin embargo, también hay discriminación en algún servicio, pues los que no den la talla, no pueden ser funcionarios de uniforme y pistola. Y digo yo, si los funcionarios cobran de los presupuestos, a los bajitos deberían cobrarles menos impuestos, porque como no dan la talla, tienen menos derechos.
Para encontrar trabajo, cada vez ponen el listón más alto. Las empresas se aprovechan de que haya tanto paro. Son ellas las que ponen las condiciones para la contratación, dando siempre visos de legalidad. No cuenta lo que se hace bajo cuerda, cuenta lo que se escribe y se firma. Y como la necesidad es tan grande, pues, eso, el trabajador firma cualquier cosa que le pongan delante.
La administración esta empeñada en que la gente aprenda a buscar trabajo, e imparte cursos, quizás, hasta de profesiones que no existen. Ahora lo de encontrar trabajo, ya es otra cosa. Si encima no das el perfil de guapura, las probabilidades se reducen al mínimo.