Muchas personas se empeñan en imponer sus diferencias, aunque para la mayoría de la gente pesen desapercibidas.
Con lo que se da la extraña paradoja que son las minorías las que discriminan a las mayorías, y las que están siempre hablando de sus diferencias.
Como si quisieran hacer valer méritos a su condición o a sus características.
Con lo que se da la extraña paradoja que son las minorías las que discriminan a las mayorías, y las que están siempre hablando de sus diferencias.
Como si quisieran hacer valer méritos a su condición o a sus características.
También una discapacidad te hace diferente, pero depende de uno mismo notar y que la gente note, en exceso, esa diferencia.
Y para ello se ha de procurar no pensar distinto. Porque en la actitud y en los pensamientos es donde más se nota. Si disimulas el miedo, los demás no pueden ver que estás asustado.
Y para ello se ha de procurar no pensar distinto. Porque en la actitud y en los pensamientos es donde más se nota. Si disimulas el miedo, los demás no pueden ver que estás asustado.
Cualquiera puede pensar que yo lo tuve muy difícil, y sin embargo, no tengo la sensación que mi vida haya sido tan complicada, y eso que empecé la lucha siempre cargado con una enfermedad de esas llamadas raras, y para el humor de la gente hasta cómica.
No se pueden ocultar síntomas tan ostensibles como los andares de borracho y el temblor de la cabeza y de las manos. Y a pesar de mi problema, nunca he notado un mal gesto a mi persona, ni comentarios poco afortunados, ni se me ha hecho el vacío, ni me he sentido nunca discriminado. Y mi vida y mi actividad siempre ha sido pública.
Todos mis trabajos han estado relacionados con la gente, que ha sido, al fin y al cabo, jefes, clientes y amigos. Y mis mejores recuerdos están en mis actividades de “arregla papeles”, de vendedor, de fotógrafo y reportero de prensa.
Si pides con naturalidad una cosa, la gente con naturalidad te la dará.
Es la naturalidad la mejor actitud que se puede tener frente a la vida.