martes, 5 de febrero de 2013

CORRUPCIÓN Y MISERIA


No está claro que las cosas estén claras. Un escándalo tapa otro escándalo. Y Por mucho perfume que le echen al hedor, no nos acostumbramos al olor a podrido.

Hoy toca hablar de corrupción, de dinero en paraísos fiscales, de sobresueldos, de influencias, de denuncias, de jueces y fiscales, de políticos podridos de dinero a costa del engaño, miseria y sufrimiento de muchos españoles. Hoy toca hablar…, no vale la pena. Que hablen ellos para seguir diciendo que son los mejores, que sólo son presuntos, y eso es no ser nada más que delincuentes a los que no se les puede demostrar nada.  Que para eso están las propias comisiones de investigación: para poner a los colegas de acuerdo, para corregir los fallos de la mentira y esconder, aún más, responsabilidades. Todo el que habla miente A esta altura, ¿de quién podemos fiarnos? La gente de más altas responsabilidades de este país nos engaña  ¡Lástima que no se queme la mano que ponen en el fuego por algún colega! ¡Cuántos mancos habría entonces! ¿Se pondrán como ejemplo de honradez para sus descendientes y herederos, o querrán crear escuela y ser una prolongación de su cinismo? Si son creyentes, ¿le hablarán a Dios de sus trapicheos?

Desde abajo, los que estamos en la escala más baja del poder y la toma de decisiones, asistimos impotentes al saqueo de nuestro país, viendo cómo se llevan el dinero, cómo fabrican pobres, cómo cada vez la casta de los políticos es menos fiable y se desenvuelven haciendo burlas de las leyes que ellos hacen, de la justicia y de la verdad que tanto pregonan.

Me prometo a mi mismo no escribir nada sobre este tema ¿Pero quién puede ignorar que nuestro país esta en ruina? En la calle se tiene la sensación que la mitad es corrupción y la otra mitad miseria.

¿Cuándo dejarán de aparecer presuntos? ¿Cuándo la justicia será igual para todos? ¿Cuándo, de verdad, este Gobierno se preocupará por el pueblo y por la gente que peor lo está pasando?

Veo y me resisto a creer que primero están los intereses personales, después lo de partido, y las migajas y el sacrificio para el pueblo.
 ¿Hemos de estar contentos y agradecidos por ello?.