Tal
vez nos iría mejor en la vida si fuésemos más tolerantes y más solidarios. Todo
nuestro problema queda reducido a esas dos sencillas palabras. Sería
bueno formar con ellas una cadena repitiéndolas como la letra de una canción de
amor. Que retumbara en todo el planeta hasta que nos fuesen familiares. Hasta
que los sonidos y las palabras se conviertan en el sentimiento que
elimine las barreras impuestas por la intransigencia y la falta de
humanidad.
Tolerancia
y solidaridad, dos humildes palabras escritas con letras pequeñas. Y sin
embargo, dos potentes sentimientos que pueden convertir el Planeta Tierra en el
más hermoso de los paraísos.
NOTA.
Esto
lo escribí para participar en un concurso de microrrelatos, pero como nunca he
concursado, he proferido dejarlo en el blog. Y aquí, el premio de vuestra
atención y condescendencia está seguro.