Se
ve, que a muchos políticos el poder les excita sexualmente. Lo digo porque hay,
y siempre ha habido, algunos jefes de Estado y de Gobierno muy calentones.
Estos día se oye que en un país vecino la gente está preocupada por quien es
“la primera dama” y quien la otra. Otro día leímos o vimos algo de una becaría
que bajó al pilón de un presidente. Otro presunto o condenado por su afición a
las mujeres menores…Y otra cosa…, y otro escándalo…y otro plan…, y otra amiga…,
y otra esposa cabreada…Y los políticos inferiores en el escalafón toman como
ejemplo la enseñanzas de sus jefes. Y no importa fidelidad a la pareja, si son
de izquierda o de derecha, ni la defensa que hacen los curas del
matrimonio y de la familia, lo importante es demostrar que también se
tiene poder en la bragueta. Y los fieles y los curas que digan misa. El poder
parece un buen territorio de orgías, cuernos y separaciones. Será el morbo de
la autoridad y la fuerza del dinero, porque guapos, lo que se dice guapos, la
mayoría de estos personajes son más bien normalitos, tirando a feos.
Si
nos escandalizamos con lo poquito que llega hasta nosotros, ¿qué sería si
conociésemos historias enteras de cuernos y despelote?